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Cómo influyen en tu vida los “debería” sin que te des cuenta

pensamientos debería como influyen

Las exigencias a uno mismo y a los demás

Repasa tu forma de hablarte a ti mismo y a los demás. ¿Utilizas mucho la palabra “debería”? ¿sabes cómo influye en tus emociones?, ¿sabes que puedes hacer para cambiarlo?.

En nuestra consulta de psicología en Valencia trabajamos mucho los pensamientos que hacen daño a las personas mediante la terapia cognitiva. Uno de los pensamientos “estrella” que son comunes en casi todos los problemas son los que implican la palabra “debería”.
Cuando añadimos esa palabra a una frase, implica obligación, y eso genera una serie de emociones. Por ejemplo, si el pensamiento es “debería haber presentado mi trabajo mejor”, quiere decir que me estoy obligando a hacerlo bien y me arrepiento de que no haya sido así.

Los pensamientos con “debería” nos generan frustración y nos impiden la búsqueda de solución del problema

Esto genera culpa, frustración y muy probablemente bloqueo, por lo que no generaremos alternativas para solucionar lo que nos molesta, en este caso mejorar mi presentación, el trabajo, o la forma de exponerlo.
Los “debería” pueden ir dirigidos hacia nosotros mismos o hacia los demás. En el primer caso me exijo algo a mí, por ejemplo “deberías ser perfecto” y en el segundo a otra persona , por ejemplo “debería darse cuenta de mi esfuerzo”.

Principales debería hacia nosotros mismos

Debería ser perfecto.

Muchas personas piensan que tienen que hacerlo todo bien. No fallar nunca, no equivocarse, saber de todos los temas, no quedarse nunca en blanco, etc. Como ya te habrás dado cuenta en tu día a día esto es imposible.

En ocasiones nos marcamos unos estándares tan altos, pretendemos ser tan “perfectos” que cualquier pequeño “fallo” nos genera frustración. Y es que aquí tendríamos que hablar largo y tendido sobre qué es lo que está bien hecho o mal hecho y que parte es autoexigencia.

Autoexigencia quiere decir que nos lo imponemos nosotros solitos, nadie nos dice que tenemos que ser los mejores en el trabajo, o una madre ejemplar o la mejor jugando al futbol. Además, como siempre digo a mis pacientes, si esperamos un 10, el 9 nos va a parecer poco. Si yo juego a fútbol y mi pretensión es marcar siempre un gol, no voy a disfrutar del partido si no consigo mi meta, ni de mis compañeras, ni de la gente que ha venido a verme… solo me centraré en mi propósito, frustrándome si no llego a él (marcar gol) y sin valorar otras cosas (mi rendimiento, mi estado físico, la motivación del equipo, etc.).

Debería controlarlo todo

Otro de los pensamientos que nos encontramos a menudo es el de necesidad de control. Y es que es casi natural en el ser humano querer que todo tenga una lógica, ya que la incertidumbre nos genera ansiedad.

El problema es que esa incertidumbre forma parte de nuestra vida y hay que aceptar que ciertas cosas no dependen de nosotros y no van a salir como pensábamos. No te puedes imaginar que grado de malestar puede generar algo tan simple como perder una autobús si añadimos ese pensamiento “debería haber mirado mejor el horario”, “debería tenerlo todo planificado”, etc. Como comentábamos en el pensamiento anterior, esto genera frustración y ansiedad y perdemos un tiempo precioso para poner solución al “problema”.

Principales debería hacia los demás

Debería entenderme

Con este pensamiento estamos exigiendo a la otra persona que nos entienda. Y es que a todos nos gusta sentirnos comprendidos pero el fondo de esta frase sería “tienes que entenderme en todo”. Una vez más nos hemos planteado un objetivo poco realista. Las diferencias entre dos personas son algo totalmente habitual, es imposible que alguien comparta todas las opiniones contigo al 100% (igual que al 0%), además creo que sería aburridísimo.

Si aparece este pensamiento, hasta la diferencia más tonta me va a crear tristeza y puedo incluso sentirme decepcionado/a por la otra persona.

Debería saber lo que pienso

En este punto estamos exigiendo a la otra persona la capacidad de leer la mente. Por mucho que conozcas a alguien es muy difícil que sepa lo que quieres, sientes o piensas en todo momento y ante cualquier situación.

Seamos sinceros, en ocasiones ni tú mismo/a lo sabes. Este pensamiento aparece mucho en las relaciones de pareja, en las que esperamos que la otra persona prediga lo que pienso y si no es así podemos llegar a una discusión. Consejo: si quieres algo, dilo.

Pasa a la acción

Ahora que ya sabes los principales tipos de “deberías” es el momento de que trabajes un poco con las siguientes indicaciones:

  • Coge lápiz y papel y haz una lista con todos los pensamientos de este tipo que vengan a tu cabeza.
  • Clasificalos dependiendo de si la exigencia recae en ti o en los demás.
  • Analiza si los pensamientos son objetivos o son obligaciones imposibles de cumplir.
  • Intenta transformar esas frases cambiando “debería” por “me gustaría“, “estaría bien”, etc.
  • Haz el cambio en tu día a día y observa la diferencia en tu emoción y acción.

Conclusión


Como hemos visto, los pensamientos que incluyen la palabra “debería” implican obligación. Si a una situación le damos la connotación de exigencia las emociones que nos va a producir serán mucho más intensas y nos resultará muy difícil ejercer control sobre ellas.

Como hemos visto más arriba, los psicólogos aconsejamos que apliques la misma frase pero cambiando “debería” por “me gustaría“. Esto hará que las emociones sean distintas, menos intensas, pudiendo ejercer más control sobre tu conducta y generar soluciones.

No te quedes en la teoría. Intenta cambiar estos pensamientos en situaciones reales. Al principio te va a costar porque seguramente tengas “deberías” aprendidos de hace muchos años pero poco a poco verás cambios. Es cuestión de saber detectar esos pensamientos y ser muy constantes. El “cambio de chip” y sus consecuencias merecen mucho la pena.

Si piensas que te solo no puedes o no tienes las herramientas suficientes, en nuestro Centro de Psicología en Valencia y en Torrente trabajamos con la terapia cognitivo conductual para cambiar esos pensamientos. Te ayudamos a ver las situaciones de forma más objetiva para que te sientas mejor y puedas tomar mejores decisiones.


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